11/12/07

Esta cosa nuestra (Parte I)

Todo el que albergue unos mínimos conocimientos sobre el cine conocerá, aunque sea de soslayo, la notoriedad que la Mafia ha ganado al cobrar vida en la gran pantalla. No son pocas las películas de indudable calidad que nos han llegado para mostrarnos el intrincado y cruel mundo de las bandas italoamericanas, que desde hace años y años controlaban los negocios turbios de Nueva York, Nueva Jersey y Chicago. Desde Coppola hasta Scorsese numerosos clásicos del cine muestran la ostentosa aunque tradicional forma de vida de los mafiosos. Pero antes de entrar en detalles, un poco de historia.

Las primeras mafias italoamericanas comenzaron a consolidarse a comienzos del siglo XX aunque su origen real fue algo anterior. En cualquier caso, la gran comunidad de inmigrantes italianos que desembarcaban en la archifamosa Isla de Ellis se asentó en norteamérica, adquiriendo no poca notoriedad en Nueva York, lugar donde posteriormente se establecerían las sonadas "Cinco Familias".
En la película de Francis Ford Coppola, basada en el maravilloso libro de Mario Puzo, "El Padrino", se nos retrata fidedignamente la estructura jerárquica de las familias mafiosas: todo comienza en un jefe, un líder casi místico que tenía un poder absoluto dentro de la familia, el 'Don', que delegaba en el subjefe, que a su vez mandaba sobre los caporegimes o capos. El 'Don' estaba asistido por un consejero, alguien que mediaba en los asuntos internos de la familia y trataba de asesorar al 'Don' en virtud del beneficio de la familia: el consigliere. En última instancia las órdenes recaían sobre los soldados, que las ejecutaban asumiendo la responsabilidad, pues la pirámide de mando lograba que los estamentos superiores estuviesen a salvo. Esta estructura de poder se basaba en el honor y el respeto, la lealtad a la familia y desde luego en el temor a las seguras represalias en caso de traición o deslealtad. La omerta o ley del silencio hacía el resto.

A su vez, Mario Puzo relataba los nombres de las cinco familias neoyorkinas, obviamente sin citar a las reales. Estas eran la familia Corleone, la familia Tattaglia, la familia Barzini, la familia Cuneo y la familia Stracci, mientras que las familias reales tenían los nombres de Bonanno, Colombo, Genovese, Gambino y Lucchese. Otro ejemplo se da en la famosa serie de televisión "Los Soprano", que representan al clan de NJ "DiMeo" que tenía numerosas influencias con la familia de NY Lupertazzi que posiblemente representase a la familia Gambino o Genovesse.

Para abrir boca y para no perder el hilo del blog, os recomiendo el libro y su correspondiente película de "El Padrino", obras maestras tanto de la literatura como del cine, como fiel reflejo del intrincado mundo de la 'Cosa Nostra'.

1 comentario:

Xandre dijo...

Olvidacheste da familia Díaz, de gran relevancia no seo da mafia norteña.
E obvio que existen unha grande tirada de filmes sobre as mafias e as xerarquías criminais pero os clásicos e mellores veñen das más dos maestros Coppola, Scorsese, Newell, Braian de Palma, etc...